BITmarkets Team
Apr 21, 2026
La pugna por el puesto de mayor tenedor de bitcoines entre las entidades que cotizan en bolsa ha registrado un cambio en la cima. Gracias a su estrategia agresiva, MicroStrategy (MSTR) ha vuelto a superar a BlackRock y a su iShares Bitcoin Trust (IBIT). Actualmente, MSTR posee 815 061 BTC, mientras que IBIT cuenta con 802 824 BTC.
Este cambio de tendencia se debió principalmente a la última compra masiva de 34 164 BTC. En total, la empresa ha adquirido aproximadamente 80 000 BTC en 2026, lo que confirma su apetito por la acumulación incluso durante importantes caídas del mercado.
La diferencia entre las dos entidades es fundamental. Mientras que BlackRock ofrece a los inversores una exposición conservadora y pasiva al precio del Bitcoin a través de IBIT sin riesgos innecesarios, MicroStrategy opera como una empresa operativa que utiliza un apalancamiento complejo.
A través de instrumentos como la deuda convertible y las acciones preferentes perpetuas, MSTR maximiza deliberadamente la acumulación de Bitcoin por acción. Este enfoque audaz, aunque más arriesgado, ha generado un rendimiento del 250 % para los accionistas de MSTR desde enero de 2024, superando significativamente el crecimiento del 55 % del ETF de BlackRock.
Aunque la diferencia porcentual en las tenencias de BTC no es enorme, el cambio en lo más alto de la clasificación tiene un importante valor simbólico. Confirma que la estrategia de MicroStrategy, que transforma intencionadamente la identidad de la empresa en una tesorería de Bitcoin, sigue avanzando.
IBIT sigue siendo el ETF de más rápido crecimiento de la historia, con activos que superan los 70 000 millones de dólares, y representa la adopción institucional; sin embargo, MicroStrategy sigue definiendo los límites de la inversión corporativa en activos digitales a través de su agresiva acumulación.
Para los inversores, esta rivalidad ofrece una visión fascinante de dos caminos para acceder a los activos digitales. Mientras que un lado se basa en la seguridad y la estabilidad institucionales, el otro aprovecha mecanismos financieros agresivos para maximizar su participación en un activo en el que la empresa cree incondicionalmente.
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