BITmarkets Team
Nov 25, 2025
Las stablecoins, activos digitales vinculados a monedas fiduciarias o materias primas, no han logrado hasta ahora ganar tracción entre los usuarios europeos. La adopción minorista, según el BCE, ni siquiera alcanza el uno por ciento. Los autores del informe, Senne Aerts, Claudia Lambert y Elisa Reinhold, concluyen por tanto que las stablecoins no suponen actualmente una amenaza significativa para el sistema financiero de la UE.
Visa estima que sólo alrededor del 0,5% del volumen de stablecoins procede de pequeños pagos cotidianos inferiores a 250 dólares. El resto corresponde principalmente a la actividad comercial dentro del mercado de criptos.
"El uso de stablecoin parece estar motivado principalmente por su papel dentro del ecosistema de criptoactivos", señala el informe. La adopción generalizada para pagos, transferencias transfronterizas o comercio electrónico aún no se ha materializado.
El caso de uso más importante para las stablecoins, según el BCE, sigue siendo el comercio en bolsas de criptomonedas. Un estudio del FMI muestra que, aunque la mayoría de los flujos de stablecoins son transfronterizos, no hay pruebas de vínculos sistémicos con las remesas u otros flujos financieros que puedan amenazar la estabilidad del mercado.
El mercado está dominado por las stablecoins denominadas en dólares -especialmente USDT y USDC, que juntas tienen alrededor del 84% de la cuota de mercado mundial. Sin embargo, el BCE subraya que los vínculos entre las stablecoins denominadas en dólares y los mercados financieros de la zona del euro siguen siendo limitados. La economía real europea no las utiliza, y los mercados de inversión no están significativamente expuestos a estos flujos.
Aunque la importancia de las stablecoins fuera en aumento, el reglamento MiCA contiene herramientas sólidas para mitigar los riesgos. Entre ellas se incluye la prohibición de pagar intereses por las tenencias de stablecoins, diseñada para evitar que compitan con los depósitos bancarios.
El BCE ha advertido repetidamente en el pasado sobre el posible impacto de las stablecoins estadounidenses en la infraestructura de pagos europea. Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo, habló incluso de una amenaza a la soberanía de pagos. El último informe, sin embargo, señala un cambio hacia una evaluación más moderada y basada en datos.
Los riesgos se siguen vigilando cuidadosamente, pero las advertencias dramáticas están siendo sustituidas por argumentos racionales: la baja adopción, los vínculos limitados con la economía real y una regulación estricta mantienen la situación bajo control.
El informe también recuerda que Europa está preparando su propia respuesta a la digitalización en curso de las finanzas. Se espera que las pruebas piloto del euro digital comiencen en 2027 y que la primera emisión se produzca en torno a 2029. Por tanto, las stablecoins no sólo sirven para controlar el riesgo, sino también como punto de referencia para diseñar una infraestructura digital moderna.
Fuentes:
https://www.coingecko.com/en/categories/stablecoins
https://www.bis.org/fsi/fsibriefs27.pdf
https://www.ecb.europa.eu/euro/digital_euro/progress/html/ecb.deprp202510.en.html